Los sentidos del vino
Elijo una botella de vino tinto para la cena, la descorcho para oxigenarlo. Mi perro se me mete entre las piernas, tropiezo y la botella se me derrama sobre su lomo. Asustado y empapado se esconde bajo la mesa. Me acerco, lo acaricio, su pelo es suave como la seda.(Tacto)
Evoco un verde bosque,
donde solíamos ir a recoger moras compitiendo para ver quién cogía la fruta más rápido.No nos importaba arañarnos con las zarzas, nos curábamos las heridas lamiéndonos mutuamente las gotas de sangre de los dedos...¿Te acuerdas?
Era roja, como éste vino.(Olfato)
Recuerdo la luz del sol del atardecer incidiendo oblicuamente sobre las uvas plenas,
ofreciendo una imagen dorada de aquellos
felices días de mi niñez,
cuando me escapaba por la ventana de la habitación,
y me sentaba en la tierra roja
para disfrutar de su exuberante fruto a manos llenas.(Gusto)
Vuelves a servir el vino en mi
copa sin dejar de
mirarme. Disfrutas de ese momento humedeciéndote despacio el labio
inferior. Bajo el mantel, te acaricio con
mi pié desnudo. De pronto se te cae la botella sobre la mesa. Todos te miran y
preguntas
“¿Alguien quiere más vino?”
(Vista)
eif
A mi tambien me gustaria saborear con los 5 sentidos una botella de vino.....
ResponderEliminarExacto, es la mejor manera de disfrutarla
ResponderEliminarEif, magistral, excelente... me ha gustado, que bien redactado además...
ResponderEliminarGracias Marc. hay que aprender a disfrutar del vino con todos los sentidos!
ResponderEliminarUn buen vino es un placer para los sentidos y compartirlo con un brindis una borrachera de felicidad.
ResponderEliminarHola Beñat, tienes toda la razón
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